
Hoy es el día en el que he comunicado a mi jefa que dejo mi trabajo madrileño de periodista, después de casi cuatro años.
No será algo inminente... He querido avisar con la suficiente antelación para no sentirme culpable del exceso de trabajo que pueda recaer sobre mis compañeras con mi marcha. Nadie dirá que no he dado tiempo para que se prevenga esto.
Probablemente, el último día que trabajaré en la editorial será el 31 de julio... si no antes.
"¿Y qué pinta la cocina en todo esto?", "¿es que pretendes ser ama de casa?".
No, no lo pretendo... ¡Ni hablar!
...Pero tengo unas ganas infinitas de volver a mi futura casa después de un trabajo de media jornada... Y poder tener VIDA, VIDA, VIDA... Porque la vida está hecha para vivirla y saborearla, y deseo tener tiempo para hacerme una sopa con ingredientes naturales en vez de abrir un sobre... Como en la foto.
Esa cocina de la foto es la cocina de mi casa de muñecas... Y me he divertido soñando -al hacerla- con tardes de invierno en las que a Luca y a mí nos envolverá nuestro hogar, por el que nos moveremos libres y felices. No se ve en la foto... Pero en la otra pared de la cocina hay una ventana... Qué ganas tengo de compartir una cena con él junto a una ventana, mientras las nubes oscuras se ciernen sobre la montaña y se desata una tormenta... Siempre me han gustado las tormentas.
...Tiene mucho de Génova esa cocina... La alacena del fondo y las sillas de madera las compré en la Piazza Campetto... Por cierto: tampoco pasa desapercibido el rodillo de amasar la pasta, eeeh?
...Sí, recuerdo la primera vez que paseé por esa plaza...
Mmm...
Pero... digo yo...
¿Por qué me siento, de repente, tan FELIZ???? ¡¡¡¡Qué extraordinaria sensación!!!! :)
Luca — 24-03-2007 16:25:18
Raquel Danza — 25-03-2007 12:17:26
Cristina Velasco — 26-03-2007 08:13:07
Cristina Velasco — 26-03-2007 08:17:18